LLEVAR EL NEGOCIO A OTRAS LATITUDES

Tras el desahogo, exabrupto quizá, de mi última entrada, que ruego sepáis disculparme, vuelvo a reflexionar sobre la situación que atraviesa nuestro sector.

Reconozco que, de ese poliedro que mencionaba en uno de mis entradas anteriores, a mí me preocupa, de forma especial, las variables que marcan la salud de nuestro sector: innovación, industria y empleo.

Y creo firmemente que es bueno todo aquello que ayuda a impulsarlas y malo lo que las complica.

 Entiendo que haya a quien solo le interese que el precio de las telecomunicaciones sea cuanto menor, mejor.  Cree que así se ayuda a que la Sociedad de la Información entre en los demás sectores, y que eso es lo importante.

Yo creo que debieran ser compatibles ambas cosas.  Pero no lo son. Al menos, no lo están siendo.

Solo hay que ver cómo están las operadoras europeas.  Leo en CincoDías un artículo sobre Deutsche Telecom y France Telecom. Con un resplandeciente futuro hace diez años, hoy “aguantan como pueden para no desaparecer de la lista de las diez principales telecos del  mundo “ y “ tras un caída que ronda el 85% desde sus máximos en 2000, FT y DT son dos exponentes europeos de la incapacidad de recuperación. Dejando aparte la crisis permanente de Telecom Italia, FT y DT llevan años intentando encontrar un rumbo que se les escapa”. 

Un panorama europeo decepcionante, al que hemos llegado tras muchos errores, de entre los cuales, en mi opinión, insisto, está el modelo regulatorio. Y una Europa que no sabe dónde va.  Además, indudablemente, y saliendo al paso de posibles comentarios al respecto, de cómo se hayan gestionado ambas empresas, con esa participación exagerada de los estados de turno.

Telefónica, no sé si para bien o para mal, es otra cosa.  En eso tenemos suerte, lo hemos hecho mejor.  Para empezar, en bolsa vale lo mismo que las operadoras alemana y francesa juntas.

Telefónica se ha sabido adaptar a las circunstancias, ha sabido tomar las decisiones para que la empresa, como tal, ofreciera resultados positivos de cara a los mercados, que son los que valoran los esfuerzos. Ha estado, desde este punto de vista, bien gestionada.

Bien es verdad que, para ello, ha sacrificado empleo, innovación  y generación de demanda industrial cercana, con el objetivo de que los números le saliesen. Ha arrasado con todo para lograrlo. Pero ha venido avisando de ello. Recuerdo a Julio Linares señalándolo en cada Santander cada año. Recuerdo también que, al principio de todo esto, podría ser en 2001 o 2002, en el curso de una conversación entre los dos, y a una pregunta mía de si Telefónica no debería apostar más, empujar más, tirar más del carro, me respondió que si lo hacía, si “sacaba la cabeza”, el regulador, entonces JM Vázquez Quintana, “se la cortaba”.

De aquellos polvos vienen los lodos de hoy, porque, al final, Telefónica se ha venido adaptando, soltando lastre, a las condiciones del entorno. Queda la duda de si con otra regulación, Telefónica hubiera dado la espalda a su misión vertebradora social e industrial como lo ha hecho, que todo es posible cuando se piensa en obtener beneficios.

No ha hecho otra cosa que estirar el modelo todo lo que ha podido.  Puede decirse que el negocio ya no le da más de sí en España.  Entre la cercana saturación de la demanda y la obligación de compartir sus infraestructuras si las desarrollase, ha decidido dejar las cosas casi como están aquí, invertir lo inevitable y buscar nuevos mercados donde poner los huevos. Aunque a mí personalmente me vaya peor (en una futura entrada lo evidenciaré), creo que todo buen gestor que llegara a ese punto haría lo mismo, siempre que a ese gestor se le mida por el retorno que genera para el accionista (esto hay que reflexionarlo en otra entrada de este blog), por su rentabilidad y su valor en Bolsa, como es el caso.  La mayoría de las veces se entienden mejor las decisiones empresariales cuando se ha tenido durante muchos años una cuenta de resultados en la mochila.

Y Telefónica, a diferencia de FT y DT, tiene una enorme fortaleza en Latinoamérica. Y allá se ha ido. Y no es que no esté invirtiendo, que lo está haciendo, pero en posicionarse en el mercado al otro lado del Atlántico.   Desde luego, no es redes y menos aquí.  Puestos a decidir dónde poner el dinero, mejor allí que le va a dar mejores resultados.  Allá también habrá un regulador, no sé si como los europeos.  Pero allí, especialmente en Brasil, encuentra un mercado lejos de la saturación, donde el crecimiento de clientes compensará cualquier otra cosa, como ha venido sucediendo aquí.  Hasta que llegue la saturación y los problemas regulatorios, queda mucho por delante.  

 Aceptando que está llevando la lucha por dar valor al accionista demasiado lejos, que solo piensa en ello, y que ello supone una dejación de responsabilidades sociales que, aunque solo sea moralmente, le deberían preocupar, las cosas son como son.

Por desgracia, es el mundo que, entre todos, estamos construyendo. Unos pueden ganar sin límites mientras que otros, con un paro del 20%,  no llegan a final de mes.

Acabo recomendando una entrevista que leí en El País Semanal con el catedrático de Estructura Económica Santiago Niño.

Opiniones de alguien que va a la raíz del problema, o, al menos, a una parte importante de él.   Aunque pese. Que pesa.

Acerca de egbueno
Aunque no todo el mundo es consciente, nuestro sector, el de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, ha sufrido un auténtico descalabro en la última quincena de años, con graves consecuencias para todos. Con una irreparable caída del empleo, especialmente el de calidad, una desaparición de la industria, que se nos ha ido a otras latitudes, y una innovación inexistente, el panorama no puede ser más preocupante. Con más de treinta años trabajando en este sector, en algunas ocasiones en puestos de cierta responsabilidad, este servidor también ha sido, guste o no, y en buena parte, uno de los responsables. Asistimos además, y en términos generales, a una degradación de nuestra sociedad, con el triunfo del capitalismo más ramplón, y, en consecuencia, unas diferencias sociales cada vez mas insostenibles, de lo que somos todos responsables. Intento tratar en este blog tres cosas: -Comunicar, con este blog, mi visón crítica y ordenada de dónde estamos, qué ha sucedido y qué sucede en el sector de las TIC, y dar mi versión objetiva y, espero, formada, de la realidad. -Reflexionar sobre la deriva de nuestra sociedad hacia un modelo socialmente insostenible, que ahonda las diferencias entre unos y otros hasta límites que los que ahora sobrepasamos los sesenta nunca creímos que se llegara. -Informar sobre lo que se cuece en el Comité sobre la SI del IIE que presido, con el objetivo de que, quien me siga, pueda participar. Ingeniero de Telecomunicación, ahora presido el Comité de Sociedad de la Información del Instituto de Ingenieros de España. Fue, además, un placer y un orgullo haber pasado antes por Ceselsa e Indra como Director de Relaciones Institucionales, por ANIEL, ahora AMETIC, como Vicepresidente, por la Agencia EFE como Director Gerente, por el COIT como Decano-Presidente, por la AEIT como Presidente y por la ANECA como miembro de su Consejo Asesor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: